jueves, 22 de marzo de 2012

Betis 2 Real Madrid 3


Real Betis Balompié / Real Madrid C.F. 10/03/2012 por Litaluca

El Real Madrid salvó tres puntos que pudo dejarse perfectamente en el Benito Villamarín. El Betis le jugó de igual a igual, se puso por delante y le apretó hasta el final del partido, que ocupará horas en tertulias y foros conspirativos durante toda la semana. Al Madrid le salvó, una vez más, el olfato de Cristiano, que dio otro recital ofensivo. Pese a todo, fue demasiado castigo para un Betis que, polémicas arbitrales al margen, volvió a demostrar que para medirse a los grandes hace falta, sobre todo, atreverse. Y muy pocos lo hacen.

Se avecina semana de árbitros. Pocos hablarán de lo bien que jugó el Betis ante el líder. De cómo Pepe Mel cambió a Jefferson Montero de banda para anular a Marcelo, lo que redujo notablemente el caudal ofensivo del líder en el primer tiempo. De cómo le ganó al líder la batalla por el centro del campo -y no sólo por una simple cuestión numérica-, de cómo le desconectó de sus jugadores de ataque durante prácticamente todo el partido. De la jugada en tres toques que permitió el gol de Jorge Molina, que fusiló a Casillas tras una buen colada de Nacho ante Arbeloa -muy flojo toda la noche- y un control de Rubén Castro. Pudo haber mano, como la hubo de Xabi, ya en la segunda parte, y de Ramos, al final. La del central pareció la más evidente y sancionable. Y hubiera dado al Betis un punto que mereció más que sobradamente.

El Madrid salvó el primer revés a la contra. Su argumento preferido a principios de temporada resurgió con naturalidad para materializar el gol del empate. Lo anotó Higuaín, que volvió a hacer caja con un remate durísimo, después de un pase de Özil. El alemán fue el mejor de su equipo en el primer tiempo. Volvió a mostrarse clarividente y dejó un par de controles de museo, aunque le faltó acompañamiento. Con todo, el jugador del primer acto fue Jefferson Montero, que dio tormento a Marcelo y a Arbeloa, cuando decidía cambiarse de banda. Su verticalidad lanzó al Betis, que pudo irse por delante al descanso. Pero entre Casillas y el larguero salvaron la 'folha seca' de Salva Sevilla. Tampoco se hablará de ello.

Turno de Cristiano... y de Sagués Oscoz
El segundo tiempo fue de Cristiano, aunque Iturralde comenzaría reclamando un foco que acabó siendo decisivo. El colegiado se lesionó y cedió los trastos a Sagués Oscoz, un nombre que nos hartaremos de oír en los próximos días. Tampoco será muy justo con Ronaldo, que dio un curso de juego de ataque y remate. Lo hizo todo bien salvo los golpes francos, que se le siguen atravesando.

Ronaldo convirtió en el 1-2 la primera subida al ataque de Marcelo y pudo hacer un par de tantos más antes de anotar el 2-3, al cazar un rechace de Fabricio en el segundo palo. El portugués remató sin oposición, con la misma comodidad de la que disfrutó Montero para hacer el 2-2, en otro saque de esquina que el Madrid volvió a defender de forma penosa. Arbeloa quiso controlar con el pecho y lo que le salió fue una asistencia para el velocísimo delantero ecuatoriano, que fusiló a Casillas. No habían pasado ni cinco minutos del 1-2, pero es que el partido discurría a todo trapo. Fue el mejor tramo del encuentro, un descontrol delicioso para el espectador.

No se hablará de eso. Ni, a cuatro días de la Champions, de los recurrentes errores del Madrid en los balones aéreos, ni de las dos paradas de Casillas en la misma jugada en dos remates a quemarropa de Castro y Montero. Ni de cómo el Betis acabó jugando con cuatro delanteros, ni de la reaparición de Benzema, ni de los dos milagros de Fabricio ante Ronaldo o Marcelo -liberado por Mel de la amenaza de Montero-, ni del bien que le hizo al Madrid la salida de Granero en los minutos finales... Sólo habrá ruido. Aunque ni el mayor de los estruendos debería ocultar la principal noticia de la noche: que el Madrid salvó la emboscada del Villamarín y está noventa minutos más cerca del objetivo. (Marca)

martes, 6 de marzo de 2012

Levante 3 Betis 1


Levante U.D. 3-1 Real Betis Balompié 05/03/2012
Otra semana más el Levante seguirá siendo de Champions. Los granotas ganaron al Betis y tiraron al Málaga del trono al que se subió hace dos días. Los de JIM van muy en serio. Hace tiempo que la permanencia se ha quedado corta para un equipo de profesionales como la copa de un pino que hacen todos los días los deberes. La lección se la saben de memoria.

El Levante sabe muy bien a lo que juega. Lo tiene tan claro como que viste de azulgrana y que tiene un murciélago en el escudo. Lo demostró contra el Betis, que tuvo el balón en el Ciutat de Valencia para poco.

Los de JIM jugaron con el Betis. Le esperaron y le atacaron al contragolpe como hacen los buenos bandidos. Fue todo muy rápido para los de Mel, que mandaron para nada hasta el 34', cuando sufrieron una herida. Barkero, el mejor lanzador de faltas de nuestra Liga, la clavó de libre directo, jugada a balón parado que casi ha convertido en penaltis. Fabrició voló para nada. Fue como tirarse al vacío.

Cerca del descanso, el Betis tampoco se lo esperó y Xavi Torres hizo el segundo con la cabeza, a pase de Juanfran, en una jugada que nació en la izquierda de Barkero, futbolista con pajarita que hipnotiza con un solo pie. Poco después pero antes del respiro, Jorge Molina mandó un mensaje de supervivencia. El Levante falló una vez y el delantero del Betis, con la caña preparada, hizo el 2-1.

Al final todo formaba parte del plan. Los granotas dejaron las cosas claras en el 51' hablando Ghezzal y Koné, jefes de las emboscadas en la segunda mitad. Mel hasta metió a Santa Cruz por Paulao, pero nada hizo peligrar el guión de un encuentro manejado por el Levante. Para mandar no siempre hace falta abrazar la pelota. (Marca)

miércoles, 29 de febrero de 2012

Betis 1 Getafe 1


Real Betis Balompié (1-1) Getafe C.F... por Litaluca
Dos equipos similares en las características de sus plantillas -con varios jugadores de gran calidad- y en su vaivén durante la temporada, mantuvieron la tendencia a no definir su destino -Europa o el descenso-, manteniendo su insulso punto intermedio actual, gracias a un empate (1-1) que suma pero no convence a ninguno de los dos.
La primera parte, que comenzó entretenida con ocasiones de Güiza y Jorge Molina, fue bajando de intensidad paulatinamente, enfriando al Villamarín, expectante de inicio por saber si su equipo dormía cerca de la Liga de Campeones.
Iriney y Casquero mantenían su intensa y particular lucha en el centro del campo, mientras Jefferson Montero vaciaba su hiperactividad sobre Valera, sacando balones al área en cada acción que empezaba en sus pies. Si Montero fue el adalid bético, Barrada, el esperado en la banda contraria, no estuvo presente, haciendo dudar a Luis García sobre si la idea de dejar a Diego Castro en el banco fue la correcta. Al descanso, rectificó, sacando a uno por otro.
Mejor segunda parte
La segunda parte comenzó más movida que el fin de la primera. El Betis avisaba y Pepe Mel buscaba un revulsivo para definir, ya que ni Jorge Molina ni Rubén Castro parecían tener su mejor día. Con Roque Santa Cruz preparado en la banda, Jorge Molina definió un pase de Jefferson Montero tras robo de balón de Juanma. El delantero se ganó unos minutos de más en el campo.
Pero el Getafe reaccionó. Valera recogió un pase en el área, en posible fuera de juego, y cedió a Güiza. Dorado, en su empuje para evitar el gol, mandó a la red el pase. El Getafe pudo sentenciar si entre Gúiza y Miku se hubieran entendido en otra jugada similar. De ahí al final, ambos pudieron marcar, más el Betis, siempre con Jefferson Montero como protagonista. No llegó y ambos equipos mantienen su rumbo sin destino por ahora conocido. (Marca)

martes, 21 de febrero de 2012

Zaragoza 0 Betis 2


Real Zaragoza 0 Betis 2 por acosart
Rubén Castro cerró el oxígeno al Real Zaragoza con sus dos goles en La Romerada. Los de Manolo Jiménez fallaron una vez más en el día clave y comienzan a respirar el aire de la Segunda división tras sumar sólo 15 puntos en lo que llevamos de temporada. En el lado opuesto estuvo el Betis, que con una nueva victoria abandona los puestos de peligro y sueña con viajar por Europa la próxima temporada.
En esta ocasión no les faltó actitud a los jugadores blanquillos sobre el césped. Desde el primer minuto fueron conscientes de lo que se jugaban y quisieron llevar la iniciativa del juego. Pelearon cada balón como si fuera el último conocedores de que no se podía fallar a la afición una vez más, pero en este deporte, la lucha no es suficiente para marcar goles. Faltó calidad y concentración en los momentos más decisivos, algo que puede provocar el descenso de un equipo que comienza a ser carne de Segunda.
Los de Pepe Mel eran conscientes de la ansiedad que padecían los locales como consecuencia de la situación que atraviesan y se dedicaron a jugar sus cartas. Aguantaron en los primeros minutos la ambición zaragocista y aprovecharon los desajustes en la zaga de un equipo que en muchas ocasiones, parece no tener defensa.
El Betis aprovechó los desajustes en la zaga de un equipo que en muchas ocasiones, parece no tener defensa.
Viendo los primeros minutos uno no se podía imaginar lo que terminó por ocurrir. Obradovic estuvo muy activo por la izquierda. El balcánico llegó hasta la línea de fondo, combinó con Lafita y puso peligrosos centros sobre la meta de un Fabricio que estuvo muy seguro en todo momento. Micael, Edu Oriol y Apoño dieron el criterio que pocas veces ha tenido el Real Zaragoza en el centro del campo y Aranda luchó sin éxito ante Paulao y Dorado.
Haber tenido sin ficha a Obradovic es un lujo que el Zaragoza no se puede permitir y ahora mismo, es una de las múltiples causas por las que los maños ven como la vida de su equipo se les escapa poco a poco.
Con este panorama, los de Jiménez fueron capaces de crear alguna ocasión de gol, pero en unas ocasiones los centrales béticos, en otras la falta de acierto y en otras Fabricio terminaron por dejar el casillero local del marcador a cero.
Roberto no puede hacer milagros
Muy distinto fue lo que se vio en el área local. Cada contra del Betis llevaba síntoma de peligro. Primero avisó Jorge Molina con un remate que despejó Roberto y finalmente, Da Silva echó una mano a su rival para que Rubén Castro adelantara a los suyos. El paraguayo falló a la hora de tirar el fuera de juego, no siguió a su marca y el canario sólo tuvo que definir ante un Roberto que puede salvar a sus compañeros en muchas ocasiones, pero de momento no hace milagros. Duro castigo para el Zaragoza pero cuando no se tiene defensa, pasan estas cosas...
La segunda mitad comenzó con la misma situación que la primera, pero Manolo Jiménez vio preciso quitar a un Edu Oriol que realizó su mejor partido con la camiseta zaragocista y terminó por perder buena parte del control en la medular. Salva Sevilla y Beñat comenzaron a campar a sus anchas, Micael no llegaba para cerrarles y los pases sobre la rapidez de Rubén Castro se acumulaban conforme pasaban los minutos.
El dominio del balón era aragonés pero el apartado de las ocasiones, que al final es lo que importa, correspondía a los verdiblancos. Tras dos avisos salvados por Roberto Rubén Castro no falló. El ex jugador del Huesca aprovechó un rechace del portero local y abrió la puerta de la Segunda división a un equipo que ha perido todo y sólo tiene un consuelo: Visto lo visto, sólo pueden venir tiempos mejores.
(Marca)

domingo, 12 de febrero de 2012

Betis 2 Bilbao 1


Betis 2 Athletic 1 por acosart

Ya sabíamos que el fútbol es como la vida misma, pero la frase se cumplió a rajatabla en el Villamarín. La vida siempre da segundas oportunidades y se la dio a Nelson, que jugó este sábado con la camiseta del Betis dos años después. Se lesionó de gravedad cuando jugaba en Osasuna y fue acusado de chivato al inicio de este campeonato. Adelantó la alineación bética a sus amigos rojillos y fue castigado por ello. Tiempo después, demostró que está con el Betis. Un gol suyo en el último suspiro fue el que acabó con el Athletic.
La muerte anunciada del equipo de Bielsa fue en el 91'. Pudo ser mucho antes, pero no ocurrió hasta que un balón se quedó buscando dueño en la frontal y apareció Nelson, que disparó con el alma pidiendo perdón al Betis y diciéndole que hará lo que sea por ese escudo. No llegó Iraizoz, no lo hubiese hecho ni midiendo el doble, y los rojiblancos se quedaron sin nada. Nelson casi lloró. El fútbol le dio lo que se mereció como el Betis, ser feliz.
Los de Mel ganaron la final porque fueron mejores que un Athletic que perdió uñas con la expulsión de Javi Martínez en el 64', que vio la segunda amarilla por no dejar progresar a Pereira. Su despedida del campo supuso la despedida de su equipo.
El león, cazado En el Villamarín se jugó al fútbol de verdad, con la cabeza bien alta y sin miedo al qué dirán. El mensaje, muy claro, se mandó desde el principio y pocos respiros hubo en el encuentro. No los permitió Montero, revolucionario, y tampoco Rubén Castro, autor del primer gol a los 10 minutos. El Betis lo hizo con precisión, con rapidez y el canario definió con mucha clase, engañando con esa rosca que juega con la pelota y los porteros.
El Athletic respondió a balón parado, especialidad marca de la casa. Javi Martínez empató con la cabeza en un córner. Ni saltó. Es demasiado grande como para eso. El 1-1 no calló al Betis, que volvió y volvió a la carga y se topó con Iraizoz y dos veces con el larguero, la segunda vez ya tras el descanso, cuando San José entró por el tocado Iñigo Pérez.
Los leones soltaban las zarpas, pero acabaron metidos en la jaula defendiéndose con uno menos. Se resistieron a ser cazados, pero allí estaba Nelson para ser más bético que nadie. (Marca)

Mallorca 1 Betis 0


Mallorca (1-0) Real Betis 04/02/2012 por Litaluca


Un gol de falta del Chori Castro fue suficiente para dar la victoria al Mallorca ante el Betis (1-0), que no supo cómo encontrar la salida del laberinto que propuso Caparrós. El equipo de Mel tuvo la pelota durante muchos minutos, pero nunca encontró la puerta. Sin ocasiones, Calatayud vivió al abrigo de Chico y Ramis, que volvieron a demostrar su talla como centrales pese a que el segundo fue expulsado.
Chico y Ramis volvieron a estar sobresalientes; el Mallorca le debe mucho a sus centrales
Hasta que se puso por delante, el Mallorca fue a buscar al Betis, a presionarle y a incomodarle la salida de balón. Cañas e Iriney sufrieron ante la ordenada presión del Mallorca, que a través de Pereira y el Chori Castro puso en problemas a la defensa del Betis. Los dos laterales verdiblancos sufrieron. Un remate de Hemed tras un centro desde la derecha de Pereira apuró a Casto. El balón se le escurrió bajo el cuerpo, pero reaccionó a tiempo. Después, el propio Pereira exigió una nueva intervención de Casto, seguro en el primer palo.
Pareció que el Betis se quitaba poco a poco de encima la presión, pero nunca llegó muy lejos. Entre los dos mediocentros y los dos centrales del Mallorca, los espacios no existieron. El partido incomodaba a cualquier jugador del Betis, que no tenía con quién asociarse. El Mallorca continuó apretando y en otra mala salida de balón del Betis, Hemed ganó la acción a Mario, que no tuvo más remedio que derribarle cuando el delantero del Mallorca se disponía a pisar el área. La acción resultó decisiva. El Chori lanzó la falta al lado del portero, Casto dio un paso al lado contrario y ya no pudo reaccionar a tiempo. El balón, que iba muy bien dirigido, dio en el palo y entró.
En realidad, el partido casi acabó ahí. El Mallorca cedió la iniciativa al Betis y el cuadro de Mel no supo qué hacer. En la primera parte, sólo Pozuelo intentó algo distinto, quitarse a algún jugador de encima con un regate o combinar. En la segunda mitad, el chaval se contagió de la melancolía del resto del equipo. Las ocasiones, pocas, continuaron siendo del Mallorca. Víctor aprovechó un balón largo para ganar la carrera a Mario y cruzar demasiado ante Casto. Era lo que quería el Mallorca, buscar los espacios para hacer daño.
Con los cambios, el Betis tampoco encontró la profundidad y la precisión
Mel movió ficha en el descanso y metió a Jefferson Montero, un jugador con velocidad y capacidad para desbordar en el uno contra uno. El ecuatoriano no tuvo ningún peso en el partido, como tampoco lo tuvieron Beñat y Salva Sevilla, que entraron después. El Mallorca era un muro, encabezado por unos sobresalientes Chico y Ramis, pese a que éste fuera expulsado en los últimos minutos. Antes, quien había visto el camino de los vestuarios había sido Mario. Después, ya en el descuento, también lo haría Víctor. Todos por doble amarilla.
El Betis tuvo la pelota hasta el final, pero nunca estuvo cerca del gol. Calatayud vivió tranquilo, pese a que su equipo terminó demasiado cerca de él. El muro del Mallorca fue demasiado para el Betis de Mel. (Marca)

miércoles, 1 de febrero de 2012

Betis 1 Granada 2


Betis 1 Granada 2 por acosart

Se cumplió la vieja máxima del fútbol: entrenador nuevo, victoria segura. Betis y Granada protagonizaron un fantástico partido que finalmente cayó del lado de los visitantes. Los rojiblancos, gracias a una gran primera parte, se han llevado los tres puntos de oro ante un Betis que tardó un mundo en entrar en el encuentro. Los verdiblancos reaccionaron tras la reanudación, pero su esfuerzo resultó insuficiente. Resino no ha podido empezar mejor su nueva andadura.

El Granada ha sorprendido a propios y extraños saliendo a por todas en el Benito Villamarín, al Betis inclusive. Abel Resino ha dispuesto un equipo valiente con un planteamineto arriesgado buscando los tres puntos desde el pitido inicial, y la estrategia le ha salido a pedir de boca. Los rojiblancos han ejercido un presión asfixiante sobre los locales que se han visto claramente superados en la primera mitad.

Las acometidas del conjunto de Resino, que encontaron una auténtica autopista por la banda de Nyom, imparable, eran constantes. Una y otra vez los jugadores del Granada pisaban el área de Casto que nada pudo hacer en el primer gol nazarí. Ighalo disparó seco y colocado desde la frontal, tras una destacada jugada de Martins, el mejor mientras le aguantaron las fuerzas.

El gol no varió el desarrollo del choque. El dominio posicional y el control del juego era total por parte del Granada. Tanto es así que, cerca del descanso, Martins amplió la renta, rematando a puerta vacía una asistencia de Jara que se aprovechó de una indecisión imperdonable de Casto. Con la distancia de dos goles se fueron los contendientes a la caseta.

En la reanudación, el partido creció. El Betis, desaparecido en el primer asalto, salió dispuesto a enmendar su mala actuación y estuvo cerca de conseguirlo. Los verdiblancos subieron la intensidad y fueron a buscar al Granada a su área. Ahora quienes presionaban eran los béticos y quienes sufrían, los rojiblancos.

No obstante, el conjunto de Abel Resino no se arrugó y se mantuvo firme, al menos todo lo que le permitió el Betis, que merodeó con peligro el área visitante durante todo el segundo acto. Pero el Granada contragolpeaba con intención y procuraba mantener la posesión. Con los minutos el partido se fue rompiendo y las ocasiones se sucedieron para uno y otro equipo.

Fue el Betis el que encontró el premio en la segunda mitad. El equipo de Mel, que acertó en los relevos, redujo la ventaja merced a un gol de Pereira a cinco minutos del final. El pequeño delantero bético aprovechó el único despiste de un Julio César colosal para darle emoción al final de un choque intenso y disputado.

El marcador ya no se movió y el Granada se llevó tres puntos importantísimos que le dan mucho aire para afrontar la segunda vuelta. El Betis, no puede dormirse y debe aprender de lo que le ha sucedido hoy. Con el juego de la primera parte, sufrirá seguro. (Marca)

martes, 24 de enero de 2012

Betis 1 Sevilla 1


BETIS 1 SEVILLA 1 por acosart

Betis y Sevilla demostraron que tenían muchas ganas de volver a verse las caras. Se han echado de menos y el derbi sevillano, de regreso tres años después, fue un ejemplo de quererse. Los sentimientos no se esconden y no lo hicieron ni verdiblancos ni rojiblancos, que quisieron más que nada en el mundo llevarse el derbi y decirle al vecino su nombre como presidente de la comunidad, pero el partido y la ciudad se quedaron sin dueño.

El derbi sevillano tuvo todos los ingredientes que garantizan un buen plato hasta para los paladares más exquísitos. Hubo pasión, alma, tensión, polémica y también fútbol, el aliño que marca la diferencia. El encuentro pasó por todo tipo de situaciones. El Sevilla fue más feliz hasta que marcó Beñat, Negredo borró la sonrisa bética con el empate y la expulsión de Fazio retrasó a un gran Sevilla que se escondió con uno menos. Tuvo que aguantar el chaparrón y el Betis, lanzado por obligaciones númericas de futbolistas sobre el campo, no se hizo con su rival. Todo acabó en empate y nadie dominó a nadie.

Marcelino se atrevió cuando había que hacerlo, en la casa del vecino y rival de toda la vida. El Sevilla fue valiente y proclamó su nombre en hogar ajeno. Mereció mayor premio antes del descanso, pero ya sabemos que en el fútbol hay que ejecutar. Casto aguantó como un titán enfrente de Negredo y Luna y también sacó un buen guante a cabezazo de Fazio. Con Navas su figura no fue suficiente. Jesusito le hizo dudar y Negredo lo aprovechó empatando con la testa en el 41'.

Antes, había marcado el Betis, que cambió de guión y tampoco desentonó. Apostó por robar y aprovechar los espacios. Todo fue más fácil con Beñat al mando de las operaciones. Su derecha fue el volante verdiblanco y también el rifle de precisión. Él fue el que abrió el marcador en el minuto 26 y lo hizo con mucho estilo. Superó la barrera en un golpe franco y acomodó la pelota en la red con la facilidad con la que los buenos vencen en las películas.

Flechas e indios
Tras el descanso, el filme tuvo otro escenario. El Betis llegó más y mejor y el Sevilla se acordó de que también tenía portero. El tiempo no le hizo un favor a los nervionenses, a los que se les hizo largo el partido y más con la expulsión de Fazio.

El Sevilla se quedó con uno menos en el 69' por decisión de Velasco Carballo, demasiado severo con el central argentino, que adelantó su ducha por dos entradas que no necesitaban a la Polícia para tomar la matrícula y, después, quitar el carné.

La superioridad numérica obligó al Betis a no conformarse con la no derrota y se lanzó a por Varas, que se mantuvo con vida a pesar de las flechas que buscaron su portería. No hubo más goles y Betis y Sevilla se despidieron con un punto cada uno. El derbi tuvo ese color que le hace tan especial, pero ni el verde ni el rojo colorearon Sevilla, un encanto de ciudad dividida. (Marca)

viernes, 20 de enero de 2012

Barcelona 4 Betis 2


Barcelona 4 Betis 2 por acosart

El Barcelona se vio cegado por su propio reflejo. El Real Betis imitó sus virtudes y dejó perplejo al Camp Nou durante 76 minutos. El campeón pudo dejarse media Liga en casa. Alexis salió al rescate para minimizar el impacto de un rival sobresaliente que menguó cuando le fallaron las fuerzas y se quedó con uno menos. El duelo tuvo igualdad, fútbol y emoción. También polémica, la que puso el colegiadoIglesias Villanueva con sus malas decisiones. [Así lo vivimos en MARCA.com]

Presión, posesión y velocidad. Así superó el Real Betis al aspirante al título: con su mismo estilo, con idéntico descaro y con convicción. APepe Mel le importaba tanto ganar como ofrecer una buena imagen. Casi consigue las dos cosas. Mereció tomar una ventaja temprana gracias a un arranque que quedó minimizado por el fútbol fugaz del Barcelona. Xavi y Messi castigaron la sana desvergüenza bética con sendos goles entre los minutos 10 y 12.

El comportamiento del Betis sorprendió positivamente. Tuvo mucho mérito, pero su planteamiento no hizo sino ahondar en lo que ya intentaron el curso pasado tanto elValencia como el Villarreal en sus visitas a Barcelona. Todos salieron escaldados por la ferocidad ofensiva azulgrana. Entre el vértigo y la zozobra brilló Iniesta con una nueva exhibición de su clase.

La defensa de tres volvió a mermar la seguridad defensiva del Barça. No tuvo el control claro del balón.Rubén Castro, Jorge Molina y Jefferson Montero castigaron las espaldas de Puyol, Mascherano yAbidal. La zaga local se multiplicó para sacar el balón de las cercanías de Valdés. Rubén Castro marcó (min. 32) y cargó de motivos el miedo que emanaba la misma grada. Su gol acaba con la racha imbatible delBarça en Liga en su feudo. No encajaba desde abril del año pasado.

Pep Guardiola puso el parche de Busquets en el centro de la zaga para la fase defensiva. Tampoco frenó el deseo bético. Creció. Santa Cruz salió en el descanso. También Dani Alves. El primero hizo el empate (min. 52) con un golazo desde fuera del área. El segundo vio reducidas sus ínfulas ofensivas y volvió a la rutina del lateral.

Las esperanzas del Betis quedaron huérfanas con el penalti dudoso por manos de Dorado

El Barcelona reinstauró el orden habitual. El Betis reculó inconscientemente. Primeros síntomas de cansancio visitante. Los errores de Iglesias Villanueva ganaron protagonismo. Castigó con amarilla a Iniesta por simular un penalti. No tuvo necesidad porqueJefferson Montero le hizo falta. Luego amonestó con una segunda tarjeta a Mario por una falta a Messi a la remanguillé. Excesiva, tal vez.

El grupo de Mel terminó por volverse más tímido. Subió el ritmo el Barcelona acuciado por una situación que le dejaba casi fuera de la pugna por el título. Empujó la grada. Arrimó el hombro Alexis con un chut desde el pico derecho del área bética que Casto estuvo a punto de parar. Subió el gol al marcador (min. 76) y elCamp Nou resopló de alivio.

Las esperanzas del Betis quedaron huérfanas con el penalti dudoso por manos de Dorado que señaló el árbitro. Messi logró su segundo gol y certificó la victoria más al límite de su equipo desde hace mucho tiempo. El coraje le permitió superar la prueba. (Marca)

lunes, 9 de enero de 2012

Betis 2 Gijón 0


Betis 2-0 Sporting por acosart

El Betis logró su tercera victoria consecutiva frente al Sporting en un partido en el que los verdiblancos fueron mejores (2-0). Santa Cruz y Molina fueron los goleadores ante un rival al que el partido se le puso muy feo tras la expulsión de Lora antes del descanso. Barral lo intentó de todas las maneras, pero no tuvo compañía. En el segundo acto, el Betis perdonó hasta el descuento, cuando Molina liquidó el duelo.

Jefferson Montero superó siempre a Lora. El lateral del Sporting pasó un calvario que terminó con su expulsión

La superioridad del Betis sobre el Sporting fue más evidente en unas zonas que en otras. Por ejemplo, en la banda izquierda verdiblanca. Ahí, Jefferson Montero llevó a Lora por la calle de la amargura. El ecuatoriano le superó siempre, encarando o por desmarque. No fue el mejor partido del lateral del Sporting, que acostumbra a cumplir en defensa pero que no vio a Jefferson Montero en los 42 minutos que estuvo sobre el campo, antes de ser expulsado. Naturalmente, vio la roja por dos faltas sobre Jefferson Montero.

El cuadro de Mel trenzó buen fútbol durante algunos tramos del partido, casi siempre con Beñat e Iriney en el origen, cada uno en su papel. La primera ocasión llegó tras una llegada de Jefferson Montero, que dejó atrás a Lora y puso a Rubén Castro frente a Juan Pablo. El canario no pudo con el meta del Sporting en el mano a mano, ni en esa ocasión ni en otras tres que tendría más tarde. Tras ese susto, el Sporting se repuso algo, pero duró hasta el primer gol del Betis. Beñat sacó la chistera a pasear, puso un balón picadito a Santa Cruz y el paraguayo hizo bueno el pase con un notable remate, complicado, raso, al palo largo.

Pudo empatar el Sporting no mucho después, pero Casto obró un milagro. De las Cuevas remató dentro del área con la zurda duro y arriba, y el meta del Betis respondió con una mano fabulosa, soberbia, una de las paradas de la jornada. De ahí al descanso se produjo un intercambio de golpes. Rubén Castro estrelló un remate en el palo tras una acción preciosa, con un autopase sutil sobre Iván Hernández. En el otro lado, Barral exigió dos buenas intervenciones de Casto, impecable toda la tarde. Pero la acción decisiva fue la segunda tarjeta amarilla de Lora. Montero le desbordó por enésima vez y el lateral del Sporting fue al suelo, derribándole.

Con 1-0 en el marcador, Casto obró un milagro: De las Cuevas remató duro, arriba y el meta del Betis sacó una mano prodigiosa

El Sporting tenía por delante una montaña, jugando como visitante, con un jugador menos y por debajo en el marcador. Barral se echó el equipo a la espalda, pero no fue suficiente. A su alrededor, De las Cuevas dejó detalles y nada más y Trejo ni eso. Barral hizo trabajar a la defensa del Betis y aún exigió alguna otra buena intervención de Casto. Durante un rato en al segunda parte, pareció que el Sporting no acusaba jugar en inferioridad, pero al cuadro de Preciado se le terminó la gasolina.

En el tramo final, el Betis volvió a dominar y a crear ocasiones. Rubén Castro se propuso que hubiera partido hasta el final. El canario perdonó ante Juan Pablo, como también lo hizo Jorge Molina, pero solo una vez. A la segunda, ya en el descuento, liquidó el partido con una vaselina sobre el meta del Sporting. Lo último del partido fue la expulsión de Carmelo, que no tuvo incidencia alguna sobre el resultado del choque, pero es otro problema para el Sporting de cara a la próxima jornada. Y ya tiene bastantes. (Marca)