domingo, 21 de noviembre de 2010
Cartagena 2 - Betis 1
domingo, 14 de noviembre de 2010
Betis 3 Xerez 1
Tres goles del delantero alicantino Jorge Molina dieron la victoria al Real Betis sobre el Xerez (3-1) en un intenso y trepidante duelo andaluz, que decidió el acierto del goleador bético en los minutos finales del partido.
La fuerte presión dispuesta por el conjunto jerezano al inicio del encuentro permitió a los visitantes tener el control del balón y manejar el ritmo del encuentro, aunque fueron incapaces de traducir su dominio en ocasiones claras de gol. Solo Llorente y José Mari, con un par de tiros lejanos, inquietaron la portería defendida por Goitia, quien no tuvo excesivo trabajo durante los primeros 45 minutos de partido.
Cuando el Betis fue capaz de romper la férrea oposición de los centrocampistas jerezanos, Rubén Castro y Jorge Molina se convirtieron en puñales para la defensa visitante. En el minuto 33, el lateral derecho bético Isidoro se internó en el área rival y, tras un auto-pase, chocó con Moreno. El árbitro pitó penalti. El ariete del Betis Jorge Molina no falló desde los once metros y adelantó a los locales en el minuto 34 ante el enfado del banquillo visitante, del que fue expulsado el meta suplente Lledó por protestar la decisión arbitral.
El Xerez empata de penalti pero Molina decidió
Tras el paso por los vestuarios el Xerez salió al campo con la misma convicción y en menos de diez minutos logró igualar el marcador. Nacho derribó de forma infantil a José Mari y el colegiado decretó penalti a instancias de su asistente. Pena máxima que se encargó de transformar Óscar Díaz para llevar las tablas al electrónico. (Diario Marca)
El empate espoleó al Betis, que dio un paso al frente en busca de la victoria, aunque el Xerez supo aguantar las embestidas locales y salir con peligro al contragolpe para tratar de llevarse los tres puntos. Sin embargo, cuando el partido expiraba, Jorge Molina demostró que es un auténtico matador en el área y firmó dos nuevos tantos que dieron la victoria a su equipo en los instantes finales.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Zaragoza 1 Betis 2
El Betis dio la vuelta a la elminatoria en La Romareda y bajó de la nube a un Zaragoza que volvió a mostrar su peor versión. Los béticos tuvieron suficiente con algo de seriedad en defensa y un poco de acierto en las contras que tenían en Rubén Castro la auténtica amenaza para los maños. En el duelo de puntas canarios, el ex del Rayo participó en los dos goles verdiblancos y Braulio tuvo el empate y el pase para los maños en la segunda mitad pero mandó el esférico por la línea de fondo con el muslo.
Lo cierto es que en un principio, todo indicaba que iba a ser un partido fácil para los de Gay. El balón fue de los maños desde el principio, Bertolo se mostró muy activo y vertical por la banda. Una y otra vez superaba a su marcador y ponía centros con auténtico veneno en el área visitante. Además, Boutahar dejó sensaciones de que puede ser un futbolista importante, con calidad, pero duró lo que le aguantó el físico. Ander también se quería sumar a la fiesta, pero unas molestias musculares le obligaron a dejar su sitio a Lafita, que lo intentó todo lo que pudo, a mitad de la primera mitad.
Para frenar las posibles embestidas mañas, Pepe Mel tiró de la experiencia de Belenguer y Dorado en el centro de la zaga y de Nacho y Miguel Lopes junto a las líneas de cal. El único error de los dos primeros fue en el gol de Jarosik en el segundo palo. Los laterales sufrieron más con las jugadas de Bertolo y las subidas de Diogo, que lo intentó sin fortuna durante buena parte del choque.
Mientras los hombres de ataque maños daban síntomas de que el gol podría llegar en cualquier momento, la zaga maña volvió a hacer de las suyas. Con cinco hombres de nuevo, fueron incapaces de cerrar las embestidas béticas.
Así, Boutahar perdió un peligroso balón en el campo maño. El holandés se quejó más de una posible falta que no existió que de tratar de recuperar el balón y Rubén Castro, con la velocidad que le caracteriza, terminó pisando área para ceder sobre Jorge Molina, que esperaba en el punto de penalti. Contini llegó a cortar el pase, pero tan forzado que acabó mandando el balón fondo de la red de la portería defendida por Doblas.
Poco le duró el susto a la afición maña. Tras un saque de esquina, Boutahar enmendó su error con un gran pase al segundo palo que remató al fondo de la red Jarosik con un testarazo imparable. El checo tuvo muchas ganas, acabó como delantero centro, pero esta ocasión fue la única en la que estuvo acertado.
El Zaragoza dominó el choque pese al marcador
El dominio seguía siendo aragonés pese a los cambios en el marcador, pero los verdiblancos no querían entregar la Copa por el simple hecho de enfrentarse a un 'primera'. Esperaban en su campo al rival, pero en cada salida a la contra provocaban un ligero murmullo en la grada de La Romareda.
Así, Rubén Castro demostró el gran jugador que es y la injusticia de que en el Deportivo no le hayan dado una oportunidad. Tras un pase entre líneas de Arzu que se coló entre una poblada defensa blanquilla, el canario controló el esférico, se dio la media vuelta y cruzó el balón con un duro chut raso imposible para Doblas. La defensa del Zaragoza volvió a mostrar que da igual que juegue con tres, cuatro o cinco defensas, siempre cometen algún grave error o se van del partido para suerte del rival.
Con este resultado, el Zaragoza buscó el balón, lo tuvo en sus botas, hizo que los béticos corrieran detrás de él, pero las ideas no eran claras en los últimos metros. Solo Lafita y Bertolo crearon algo de peligro debido a que Boutahar se diluyó como un azucarillo. Braulio no muestra el nivel para ser un delantero de un equipo de primera y Gabi estaba muy lejos de la portería como para poner en apuros a Casto. El meta bético, lo único que sacó fue un potente disparo de Ponzio al botar una falta y sólo miró con inquietud como Braulio mandaba fuera el balón cuando tenía todo a placer para marcar. Además, Lafita lo buscó desde lejos, pero su punto de mira estaba ligeramente desviado. (Diario Marca)
Así, el equipo de Segunda división parecía tener jugadores de Primera división y el conjunto de la Liga de las Estrellas demostró que algunos de sus jugadores lucharían por ser titulares en la Liga Adelante. Braulio, Marco Pérez o Adem Pinter no tendrían un hueco en un Betis que huele a ascenso.
lunes, 8 de noviembre de 2010
Celta 1 Betis 1
Se preveía un gran espectáculo en Balaídos y Celta y Betis no defraudaron. Celestes y béticos ofrecieron un partido vibrante desde el primer al último minuto en el que los verdiblancos nunca dieron la sensación de encontrarse cómodos en el campo gracias al buen trabajo de presión viguesa. Pero la falta de acierto acompañó a los de Paco Herrera en todo el partido y de poder irse al descanso con un 3-0 de renta tan sólo lograron un gol de ventaja. En la segunda parte siguieron perdonando y de tanto hacerlo el Betis lo aprovechó y empató.
El Celta empezó apisonando al Betis y arrinconándole en su área. Ya en el minuto 5 los celestes habían tenido dos ocasiones claras para adelantarse en el marcador, pero desde ese momento se vio que no era el día de los goleadores celestes. De Lucas no logró batir a Goitia en un mano a mano y David Rodríguez mandó fuera un cabezazo en el que lo más difícil era no meterlo en las redes. Pero así fue y, tras el arreón inicial sin recompensa, el Celta se pausó en su juego.
El Betis estaba incómodo por la intensidad defensiva del Celta
El equipo de Pepe Mel, mientras tanto, no encontraba los huecos en la buena defensa que planteó Paco Herrera y no se le notaba cómodo en el campo. Rubén Castro no recibía con claridad y Emaná no lograba hacer su juego. El fútbol verdiblanco pecaba de lentitud y previsible y no inquietaron a Falcón en ningún momento de la primera mitad.
El dominio celeste se plasmó con el 1-0 de Álex López. Un golazo a pase de Hugo Mallo que no debió subir al marcador por manos de este último en el que fue el tercer error arbitral grave de la primera parte. Los otros dos tuvieron lugar en el área bética por sendas manos de Miguel Lopes y Nacho (la primera de ellas clarísima) que el árbitro no tuvo a bien de señalar como penaltis.
Algo no funcionaba en el Betis. Momo no encaraba y no se fue nunca de Hugo Mallo y Rubén Castro se encontraba bastante solo en la delantera bética, mientras De Lucas y Trashorras manejaban a su antojo el ritmo del partido. Pepe Mel así lo entendió y, tras una primera parte sin ocasiones claras para su equipo, dio entrada a Jorge Molina y a Israel para afrontar los segundos 45 minutos.
Más de lo mismo en la segunda parte
Tampoco cambió mucho el panorama con los cambios. El Celta seguía dominando el tempo del partido y se permitió el rebajar un poco la intensidad, pese a lo que seguía teniendo ocasiones claras, que continuaba fallando y que a la postre le pasaría factura.
Fue en la más clara de todas, un tiro al palo de Trashorras, la que serviría de antesala para que se cumpliera el dicho de que quien perdona en el fútbol lo paga. En un partido en el que el Betis estaba a merced de los celestes, la calidad de los hombres de arriba del conjunto andaluz salió a flote y Rubén Castro empató el encuentro en una de las pocas ocasiones que tuvieron los verdiblancos en los 90 minutos y en la única concesión de la zaga celeste.
El cambio de De Lucas se notó a mal en el juego celeste
Se veía venir el empate. El Celta sin De Lucas había perdido al faro que guiaba su fútbol en la zona de mediocampo y poco a poco iba perdiendo posesión con el balón. El empate fue un mazazo para el conjunto vigués y le costó más hilvanar el juego que había hecho hasta el empate. Desde que Rubén Castro pusiera las tablas, el partido, siempre intenso, perdió en ocasiones de gol y la más clara la tuvo en sus botas Jorge Molina, en una acción que nunca debió tener validez por un clamoroso fuera de juego y que provocaría la lesión de Emaná.
El camerunés tuvo que retirarse del campo por una lesión en su tobillo que se provocó solo al no contactar con un remate en el área. El jugador no pudo continuar en el terreno de juego y ni tan siquiera podía apoyar el pie en el suelo. Las buenas noticias para el Betis es que no parece algo grave ya que el verdiblanco se quedó en el banquillo con hielo en el tobillo viendo el final del partido; la mala, que en nada tienen un partido de Copa ante el Zaragoza que deben remontar si quieren seguir en la competición, ya que cayeron derrotados en la ida por un gol a cero.
Ceballos Silva tuvo una actuación desastrosa
Lo peor de todo el partido, aparte de la lesión de Emaná, fue la desastrosa actuación del colegiado Ceballos Silva. Si no fuera bastante con las tres manos de la primera parte que sin duda habrían cambiado el signo del partido, el mismo asistente que no vio absolutamente nada punible en esas acciones se dedicó a no pitar fueras de juego claros y a pitar otros que no eran por unos tres metros. En uno de ellos, que sí pitó y que no era, Jorge Molina se quedaba totalmente solo frente a Falcón.
Finalmente, reparto de puntos entre dos conjuntos favoritos para estar entre los tres equipos que militen en Primera el año próximo, como así han demostrado con el espectáculo que han ofrecido en Balaídos. El Betis sigue de líder, con tres puntos de ventaja sobre el Rayo, y el Celta pierde la segunda plaza en favor de los vallecanos, que tienen 23 puntos por 22 de los celestes. (Diario Marca)
domingo, 31 de octubre de 2010
Betis 4 Rayo 0
Emaná tiene andares de cuadrilátero. Deambula cansino de punta a punta del área, pero se le despierta el instinto si nota que a un rival se le aflojan las piernas. El camerunés es el obsequio de un Betis de Primera, el que le recuerda cada jornada aquello del 'yo estuve allí'. También es una pandemia. Contagia su carácter a un equipo paciente y contundente. El Rayo fue valiente en el Benito Villamarín. Se descubrió el alma sin quererlo y se la rasgaron a jirones.
La goleada escoció al Rayo porque volvió a Madrid convencido de que no la mereció. La exhibición bética de la segunda mitad tuvo como origen un gol afortunado de Salva Sevilla (min. 14) que rompió el partido a su favor sin merecerlo. Abre brecha el líder, que deja a cinco puntos al conjunto rayista -tercero-.
La actitud del equipo de Sandoval fue encomiable en la primera parte. Consiguió que se jugase en poco menos de 40 metros, en el centro del campo, con un trabajo gran trabajo de presión de Movilla, Javi Fuego, Trejo, Delibasic y Borja García que maniató al Betis. Cuando bajó la intensidad se le acabó la aventura.
Aunque la fortuna también cuenta en el deporte, en los momentos adversos es donde el Betis ha demostrado esta temporada que es el gran candidato al ascenso. Salvó el agobio sin convertir su portería en una diana. Se fue al descanso con ventaja y luego resolvió en diez minutos. Beñat (min. 49) y Rubén Castro (min. 54) colocaron el 3-0.
En la actitud de Cobeño en el descuento emergió la impotencia de todo el Rayo Vallecano. El portero recriminó a Emaná que marcase a lo Panenka (min. 84) el penalti que dio origen al 4-0. Se tragó el engaño y sintió herido su orgullo. "A ver si eso lo hace en Primera", le retó públicamente tras el partido. Da la sensación de que el souvenir camerunés dejará de ser un llavero a final de temporada. En las tiendas del Betis preparan camisetas con un 'Ya estoy aquí otra vez'. (Diario Marca)
Betis 0 Zaragoza 1
El Zaragoza se dio un baño de moral y logró su primera victoria en lo que va de temporada al ganar por la mínima en el Benito Villamarín. Un tanto de penalti de Gabi dejó encarrilada la eliminatoria ante el Betis y ofreció un respiro al equipo y a José Aurelio Gay, ahogado hasta el momento por las urgencias.
Quizá por ese miedo a fracasar, a sufrir otra decepción, el técnico del equipo maño planteó un partido marcadamente defensivo y conservador. Con tres centrales (Jarosik, Pinter y Lanzaro) y Edmilson por delante de la defensa, quedaba claro que las intenciones del Zaragoza eran esperar su momento y recibir pocas ocasiones.
Puede gustar más o menos, pero el caso es que en el Benito Villamarín la fórmula funcionó. La falta de ideas del Betis en los últimos metros, sin lugar a dudas, contribuyeron a ello. Con voluntad pero sin velocidad, el equipo de Pepe Mel fue demasiado previsible y poco agresivo en sus acciones.
Emaná contra el mundo
Con la voluntad local y el conformismo visitante, el partido tomó un cariz tan esperado como aburrido: el Betis dominaba sin crear apenas ocasiones y su rival se limitaba a guardarse las espaldas.
Sólo algún intento aislado de Emaná sacudió un primer tiempo infame en el que lo más llamativo fue una posible mano de Jorge López dentro del área del Zaragoza. El colegiado Estrada Fernández, como ya mostraría más adelante, no estaba para muchos jaleos. O al menos hizo lo posible por evitarlos.
El paso por vestuarios trajo consigo un cambio de orden, con un Zaragoza más incisivo y un Betis que se fue apagando con el paso de los minutos. Otro posible penalti, esta vez de Isidoro a Braulio, desató los nervios en el conjunto verdiblanco y provocó la reanimación de los de Gay.
Máxima rentabilidad
La defensa adelantada del Betis sufría con cada balón largo rival y en otro de esos balones a la espalda de la zaga se decidió el partido. Braulio esperó a Fernando Vega dentro del área y el defensa, pasado de revoluciones, cayó en la trampa. Gabi hizo el resto desde los once metros.
Como era de esperar, el Betis encerró a su rival en el área y Mel movió fichas con la esperanza de dar con la tecla. No fue así y el Zaragoza se llevó un premio tan inesperado como necesario para trabajar con tranquilidad en el próximo compromiso liguero, donde aún no ha conseguido lo que precisamente logró hoy: firmar su primera victoria. (Diario Marca)
lunes, 25 de octubre de 2010
Salamanca 0 Betis 3
Hay situaciones que ponen en cuestión el orden general de las cosas, que no se alcanzan a comprender porque no responden a términos de justicia u oportunidad. Los presentes en El Helmántico compartieron una de esas mañanas en las que uno se siente extremadamente afortunado por unas horas. Miguel García, jugador del Salamanca, cayó sin aviso sobre el césped como noqueado por un golpe de viento. Dejó de importar todo. Cada cual se palpó la chaqueta dando gracias por seguir con vida, como el futbolista se tocaba la cara cuando ya consciente abandonó el estadio.
Apenas se había cumplido un cuarto de hora desde que el partido había vuelto del descanso. El Betis vencía 0-2 y el juego había entrado en una fase indefinida. Fue entonces cuando Miguel García (31 años) se desplomó en el centro del campo. En apenas 10 segundos aparecieron las estrellas del partido. Los doctores José Ignacio Garrido (Salamanca) y Tomás Calero (Betis) salvaron in situ la vida del futbolista, que llegó a entrar en parada cardíaca.
Mientras el jugador viajó camino del Clínico Universitario, el juego continuó antes siquiera de que sus compañeros pudieran secarse las lágrimas. Lo que vino después le importó a pocos. El Salamanca respondió con coraje a las circunstancias, pero se abandonó definitivamente cuando Emaná marcó el tercero a cinco minutos del final.
Resuelto en veinte minutos
En duelo había quedado resuelto en la primera mitad. El Salamanca abusó de la posesión en vano. El Betis condensó sus ataques y aplicó contundencia. Los de Pepe Mel resolvieron en dos minutos, entre el 20 y el 22, tiempo en el que gozó de superioridad numérica mientras Héctor Yuste clamaba al árbitro su reingreso al campo tras ser atendido en la banda. Rubén Castro y Emaná firmaron los goles.
El Betis ocupará la primera plaza durante la próxima semana en una categoría en la que el liderato cambia el carácter. El Salamanca se mantiene con mérito en promoción de ascenso. Su verdadero ánimo son esas noticias optimistas que llegan desde el hospital. Hablan de calma. Escribo, y aún me palpo la chaqueta. (Diario Marca)
lunes, 18 de octubre de 2010
Betis 2 Gerona 1
Los defensas centrales del Real Betis Miki Roqué y Jose Antonio Dorado emularon a los delanteros y fueron los autores de los goles que sirvieron al equipo verdiblanco para derrotar a un Girona que se puso por delante en el marcador, en un partido con más emoción que buen juego.
El Betis mantiene su buena racha, pese a las importantes ausencias en sus filas, y remontó, una vez más, un partido que se le puso muy cuesta arriba con el gol de Moha.
El Betis, "cuajado" de canteranos -hasta cinco de inicio- mostró mayor ambición, pero su juego careció de brillantez ante un rival que salió con la intención de amarrar el empate y que, ya en el ocaso del primer tiempo, 'pescó' en las redes béticas con un pelotazo de Moha que sorprendió por alto a Goitia.
Israel, Rubén Castro, éste dos veces, tuvieron las mejores oportunidades de gol del Betis, aunque se fueron al limbo, al igual que una ocasión de Despotovic (m.28) que abortó Goitia.
Pocas veces llegó el Girona al marco de Goitia, pero siempre con inquietud para los béticos, que acusaron las bajas de Emaná, Iriney, Salva Sevilla y Jorge Molina, principalmente.
Sin embargo, en el segundo tiempo, el Betis, con los cambios, mostró otra imagen y, con hombres importantes en la cancha, como Jorge Molina, y de refresco en la medular como Juande y Juanma, serenó su juego y puso en aprietos el Girona.
Así, pronto llegó el empate, con un remate de Miki Roqué tras un saque de esquina. El gol que dio más serenidad y ambición a los béticos ante un rival que también buscó el revulsivo con los cambios y que, en ningún momento, se resignó a su suerte.
Momo, en el minuto 61, pudo dar la vuelta al marcador, pero lo impidió el meta Santamaría. Y ocho minutos más tarde fue el central Dorado el que, tras otro saque de esquina, y en medio de una maraña de jugadores, llevó el balón a las redes visitantes (2-1).
Los últimos minutos fueron de conservadurismo del Betis ante un Girona al que le entraron las prisas y que, ya en el tiempo de prolongación, en pies de Peragón, tuvo el empate, con un disparo a la izquierda de Goitia. (Diario Marca)
jueves, 14 de octubre de 2010
Las Palmas 2 - Betis 2
Un tanto de Sergio Suárez, de falta directa en el minuto 92, permitió a Las Palmas salvar un punto y bajó al Betis del liderato que tuvo en su mano pese a jugar casi media hora con un hombre menos por la expulsión del camerunés Achille Emaná.
El conjunto verdiblanco empezó construyendo las primeras ocasiones claras de gol, canalizadas principalmente en la verticalidad del argentino Caffa y Emaná.
Sin embargo, y tras los 'arreones' iniciales del plantel andaluz, el equipo canario se fue asentando poco a poco en el campo, hasta que en el ecuador de la primera parte llegó el tanto de Jonathan Viera, quien sacó petróleo de una jugada fraguada por Guayre (1-0, min. 24).
Para colmo de males, el Betis se vio obligado a sustituir a Roversio por problemas físicos, aunque el tanto anulado a Vitolo por posible fuera de juego de Guayre le permitió tomar oxígeno antes del descanso.
En la reanudación, el gol de Ezequiel (1-1. min. 51), que acababa de saltar al campo por Momo, cambió el signo del encuentro, que se volvió más defensivo y trabado, hasta que Emaná vio la segunda amarilla por protestar (min. 67).
Pese a ese nuevo contratiempo, los hombres de Pepe Mel sacaron fuerzas de flaqueza y el ex amarillo Rubén Castro firmó el segundo para los visitantes, pero su alegría duró apenas ocho minutos, ya que en el descuento Sergio Suárez, que había entrado en el 84, acabó sellando las tablas de golpe franco. (Diario Marca)

